jueves 12 de noviembre de 2009

Mi nave de un millón de años

Y esque...
se acerca la noche y no tengo donde salir.
Hay nubes en mi sopa y algo que quiere escapar.
¿Con quién debo hablar si te quiero ver?
dime,
¿dónde he de pisar si solo quiero caer?
Ponme otra de placer a domicilio
y brazos cruzados,
dame de beber algo que no esté inventado,
quédate a mi lado hasta pasar el agobio
y repite hasta la saciedad algo para dormirme.
Porque tengo tu falda de cazasueños,
aun me faltan tantos besos y he perdido tanto tiempo...
Solo sopla el viento que me arrastra tus olores,
y entre humos de cigarro me desvivo separando errores.
Porque ya planté tus dudas
ahora tengo mis certezas.
Solo tengo tus silencios y evasivas por respuesta.
Dime qué me queda si ni tú quieres que hable,
si el que leas esto es lo más cercano que tengo a tocarte.

Asi que sal ya
de mi nave de un millón de años,
seguiré viviendo de escribirte desde lejos.
Solo te pido paciencia y alguna seña,
las mentiras saldrán solas, ya verás,
a todo enseña la experiencia.
Asi que sal ya
de mi nave de un millón de años,
tengo prisa por seguir perdiendo el tiempo.
Porque sobra, y sobro, y sobras,
exacto,
lo mejor que tienes tú es que aun me haces daño.

miércoles 4 de noviembre de 2009

El extraño de Manderlay

Hoy bebo como un cerdo de la boca de los dioses,
hay más sangre entre mis dientes que en el tren de Dragon Head.
Me conservo como un elfo, me oculto como un necrón,
me preguntan como enfermos por las marcas de mi piel.
Pero no doy más respuestas de las que puedo permitirme,
tengo dueños,
pero no velan por mi.
Porque sueño vivo muerto, pero no quiero enterarme
que hay docenas como yo que,
como yo,
huyen de mi.
Y si quisiera una respuesta, solo he de provocarla.
Llevo años sin saber,
llevo años sin querer joder,
y a quién le importa,
yo me ofrezco a quien me aguante
y lo mantengo hasta que puedan expulsarme de tu cuerpo.
Soy un extraño en este Manderlay,
un engaño, como casshern,
vi nacer entre tus terrans otra colonia de zergs.
Pido ayuda entre la niebla pero tardo en enterarme de
que hay ceniza en este aire fundiéndose con mi piel.
Porque reinan los matices.
No rechazarías mis fluidos si pudieras ver los frutos que les siguen.
Triste,
pesado hasta el agobio con mis fines.
Si diogenes es mi dios porque se folló a Constance.
Hay calamidades que no pueden extinguirse,
lo demás es como un chiste, pero ya no se reir.
Intento concienciarme a base de leer vidas ajenas,
si revolcarme no consuela ya
solo queda resurgir,
hacer las maletas e irme.
Punto.
Decirme que estoy bien es engañarme.
Quiero
quitarme de encima este mono de recuerdos,
disfrazarme de nube y llorar
y ser lluvia mientras pueda.

domingo 1 de noviembre de 2009

Un extraño en Manderlay



Pensaba acompañar al texto con esta foto, completarlo de alguna manera.
Ahora no hay texto, solo foto.
Que entienda quien tenga que entender. O nadie. Tampoco importa.


Foto de:
http://viscosa.deviantart.com/

sábado 24 de octubre de 2009

Correteando

Con los pies muertos por andar sobre hielo
me consumo,
me contraigo como musgo seco.
He llegado hasta el final de mi cápsula de petri.
Desde luego, todo ha cambiado aqui.
Masticando aceite,
respirando sueños.
Escoltado por la bruma de esto.
Reciclando los
cuentos que decías que eran solo para crías
quedan clausurados bajo montones de héroes que
eran para gente buena.
El exponente 0.
El exponerme me sitúa en cualquier punto muerto.
Mi mundo, frágil, queda pendiente de tus labios.
Cállame
para que pare de cortame en trozos.
Yo....
Se la solución pero no tengo los medios.
Quiero ser,
pero me pierde el recuerdo.
Puedo ver que enciendo el cielo,
con
cada gota de sangre crece el hambre por lo nuestro
y de algún modo yo
mido tu presencia aqui en orgasmos.
He descubierto nuevos mares donde ahogarme,
asique,
aunque me pese el aire que haya entre nosotros
la suerte existe para robarla,
como tú existes para seguirte.
Tengo el sentimiento exacerbado,
me mantengo como puedo, entre proscenio y escenario
hay un continente hueco buscando un telón abierto
y mil putas y bandidos esperando rellenarlo.

miércoles 14 de octubre de 2009

Nada que prender

Apaga las luces.
Ahora sí.
Tenemos minutos en blanco.
Para decir que duele,
no necesito otra libreta.
Me sobran estrategias que fracasen.
Fallaste.
Buscabas el caballo ganador en un cerdo,
me asfixio entre el sudor de lo que tengo.
Dependo.
Supongo que el fin no solo apesta como un muerto,
hay maneras más amargas de acabar.
Yo llevo media vida intentando empezar
de cero.
Tengo casi ira,
casi rabia.
Me han propuesto como un reto,
como un hueco,
como un dedo señalando a los demás ganar.
Quedan para mi las sobras de este manjar podrido,
solo veo moho en este cuerpo de alquitrán.
Quieren maltratarme con sus risas y sus gritos
despreciando lo que pasa a dos metros de su portal.
Yo quedo con lo puesto
ya maldito por mil años,
me querían calladito mirando hacia la pared.
Tengo la sensación de ni siquiera estar jugando
y ni tan siquiera asi puedo dejar de perder...
Me dicen:
vete, aqui sobras.
Empiezo a emborronarme como lápiz en papel,
como un tapiz sin leer
me queman,
y ni siquiera mis llamas son capaces de alumbrar,
y es que no hay nada que prender...

miércoles 7 de octubre de 2009

El vigilante

¿Y ahora qué?
Soy yo quien vigila a tus Watchmen.
Sangro miel,
normal que quieras chuparme la sangre.
Canto como un poseso,
sin pensar en lo que pienso,
porque no encuentro otra forma de seguir mordiendo barro.
Incómodo.
Tengo veneno en la saliva como un dragon de komodo.
Tengo que hablar sobre otra vida.
Necesito otro destino,
y más dinero,
perseguirte como un perro,
para adiestrarte como a un perro.
Me estoy haciendo experto en tí...
si pudieran besarme, solo dibujaría tus labios.
Y borraría al fin tus ojos,
porque, ¿qué nos une? en serio,
solo el recuerdo de una errata y el miedo a estar en lo cierto.
Y la esperanza es tan vacía,
que ahora nuestras despedidas son la envuelta de indirectas que van a menos.
Solo puedo pedir tiempo
y creer en algo,
hacerme a un lado con estilo y elegancia
y esperar a ver el hueco.
Y esperar a salir en el ojo del huracán,
porque ya que he de morir, al menos quiero hacerlo mientras vuelo.
Solo hablo de cumplir mis sueños
y me siento imbécil.
Tengo que encajar algunas piezas antes de volver a ver la nieve.
¿Quieres?
A mi me sabe más bien a poco.
Tienes millones de motivos para acabar apestando a otro.
En serio,
sé que llegarás aqui porque ya he visto las huellas,
pero no encuentro tu cuerpo descompuesto bajo las estrellas.
Quizá es vicio,
tengo arrogancia en los sentidos,
pero me siento bajo la lluvia a escribir un triste te quiero.
Ya ves,
yo me sepulto entre el futuro y el pasado,
y tú caminas sobre mi yendo cada vez más lejos.

martes 6 de octubre de 2009



Yo lo sé. Es mi vida.
Puedes mudarte, pero eso no basta. Adoptas un hobby. Te sepultas a ti mismo en trabajo. Cambias de nombre. Improvisas. Pones el caos en orden. Lo haces cada vez que el pie se te cura lo bastante. Organizas todos los detalles.
No es lo que un psicólogo aconsejaría, pero funciona.

Te dices a ti mismo que el ruido es lo que define al silencio. Sin ruido, el silencio no sería precioso. El ruido es la excepción. Piensas en el espacio exterior, en ese frío y ese silencio increibles donde están esperando tu mujer y tu hijo. Solamente el silencio, no el cielo, sería una recompensa suficiente.

El truco para olvidar la situación general es mirar las cosas muy de cerca.
La manera más fácil de cerrar una puerta es sepultarte a tí mismo en los detalles.
Así es como nos debe de ver Dios.
Como si todo fuera bien.
Luego te quitas el zapato y das un pisotón con el pie descalzo. Das un pisotón bien fuerte y luego otro. No importa cuánto te duelan el plástico duro, la madera y el cristal, sigue pisando hasta que el vecino de abajo empiece a dar puñetazos en el techo.

.Nana. Chuck Palahniuk

jueves 1 de octubre de 2009

lunes 28 de septiembre de 2009

La realidad

Trágate tu incienso.
Me quedo con
los pocos recuerdos que me faltan cuando duermo.
Es
frágil,
me queda un comodín aun.
Sentado contra el viento
tu figura se hace humo azul.
Se entiende,
depende del tiempo,
suspiro.
Sus dientes no brillarán siempre.

Y me importa más bien poco que vivas para verlo.
Hay
sombras todavía que se vuelven contra el mundo.
Quedan cuatro gotas de maná que se escurren por mis manos,
y si el daño ya está hecho,
no me queda na.
Tira de la cisterna, déjame abandonao.
Yo seguiré comiendo mierda.
Seguiré creciendo...

Hay
segundos perdidos, minutos vacíos,
una vida malgastá que me está vetá.
Hay
mucho más que tripas tras esas paredes a las que llamas piel,
y yo quiero entrar.
(y yo pienso entrar)
¿Que porqué a ti?
Porque no hay nada al azar.
Tengo suerte de sentir,
ahora quiero tu saliva.
Ya morí por fin,
llevo años intentándolo,
querias realidad y no pienso vendértela.
¿Dónde quedan esos años de misterio y sutilezas¿
¿Dónde quedan tus palabras muertas que ni tú entendías?
Querías conocerme, asi que cómetelo todo.
No apartes las moscas.

miércoles 23 de septiembre de 2009

No vas a llegar

No vas a llegar.
Caminarás sin problemas,
abrirás unas puertas y darás a un jardín.
Pensarás que has llegado,
pero no vas a llegar.

Pensarás que has llegado y te acomodarás.
Dejarás de buscar por los recodos,
te sentarás a comer tierra
mientras delicias se descomponen despacio,
pero no vas a llegar.

Porque para ti, mis paredes son reconfortantes, a pesar de los gemidos
que consiguen atravesarlas.
Te chocas contra ellas
pero te sientes bien, porque no duelen.
Porque no te duelen.

Y quedarás amontonada
junto a decenas de individuos que pensaron como tú,
que dejaron de buscar a pesar de los gemidos
que atraviesan las paredes que me encierran.

Fuera es agradable y bonito,
pero dentro las paredes duelen,
y yo estoy dentro,
gritando como si fuera a desaparecer,
pero tú no me oyes.

Te siento y ruego porque no te acomodes.
Pido a nadie que no hables con esa gente
porque te convencerán para dejar de oír,
obviar mi sufrimiento y dejarlo como el encanto de ese jardín
al que fueron invitados para salvarme, no para ocuparlo.

Poco a poco me quitan la vida,
sintiéndose escogidos para hacerlo,
especiales por sortear un tosco laberinto en el que
todas las salidas llevan a mí.

No vas a llegar, y lo peor es que creerás que sí.
y luego llorarás y pensarás que fui cruel, que jugué contigo.
Te apoyarás en el muro y lamentarás haberme conocido
mientras con mis dedos que asoman intento decirte que lloras sobre un desconocido.

viernes 18 de septiembre de 2009

Nieve quemada

Fue un parpadeo demasiado largo, pero ahí estabas de nuevo, plantada ante mí, con un nuevo rostro, nuevo olor, nuevas formas y nuevos ojos, pero enseguida supe quién eras, porque no hay nadie que, como tú, deje a su paso ese olor a nieve quemada.

Sabía que te extrañaba, pero no hasta qué punto. Lo reconozco. Hice las maletas y huí muy lejos de donde nos vimos por última vez. Lo quemé todo y me lancé a vivir vagando entre gente anónima, intentando seguir andando siempre por un mundo en el que sabía con total claridad que no estabas.

Empecé a pensar que quería olvidarte. Creía que era mejor una vida sin ti. Sin querer, fui dejando atrás nuestro santuario, y los recuerdos, y sin saber lo que hacía, decidí olvidarte.

Entonces dejé de mirar a la cara al mundo, y este empezó a oler a verdad… a sudor, a sangre y orín.
Hacía años que no nevaba.

Dejó de dolerme mi propia sombra al fin, y de manera inconsciente, empecé a ponerte en la cara de la gente para finalizar de alguna manera una búsqueda sin sentido que no había llegado a empezar, porque yo no te buscaba, es más, dejé de pensar que existieras.

Fueron años de lluvia. El mundo entero llegó a estar embarrado, abnegado en su totalidad.
Fueron años tenues, tibios y sin sentido, en los cuales dejé de sentir. Aparqué sentimientos tales como la esperanza y la ilusión, y hasta que no volvimos a vernos, no me di cuenta de que también había borrado el dolor.

¿Sabes?
Has cambiado en este tiempo, aunque no mucho más que yo. Nos hemos cruzado en más de una ocasión, pero aun no me conoces. Parece ser que tú sí me olvidaste.
Sé que no huiste de mi, tan solo nos separamos.

Del mismo modo, que sé que seguirás tu camino sin haber reparado en mi. Volverás a llevarte tu aroma contigo, para dejarme de nuevo arropado por la mugre cosmopolita.
Aunque vuelve a nevar, pronto todo quedará embarrado de nuevo. Volverán las punzadas, losé, pero estoy contento. Porque sé que existes.

No correré tras de ti. Me asusta mirarte a los ojos y que no me reconozcas. Soy feliz porque sé que existes, y la próxima vez que nos veamos quizá sepas quién soy.

Hasta entonces, seguiré andando entre anónimos, pero esta vez no necesito chocar para sentir que existo. No miraré atrás, porque no me estás esperando. De acuerdo, tráeme tu dolor de nuevo, no me importa, pero solo si con ello puedo volver a mirarte a los ojos y verme en ellos. Ojalá la próxima vez que huela a nieve quemada, sea por estar a tu lado.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Acabaré acostumbrándome



Y acabaré acostumbrándome,
como con todo.
Si me quito este dolor punzante, a lo mejor mejoro.
Tarde o temprano serás mía,
olvida el tiempo,
solo cuento los segundos cuando quiero ir más lento.

Lento, suave... sabes de lo que hablo.
Si no salgo de mi ombligo es porque el mundo me da asco.
Y huí de aquí, pero hacía demasiado frío,
prefiero seguir fingiendo arropado por el rocío.
Es arrogancia,

La fragancia de mi vida hace rancia hasta las cosas más sencillas
y las contamina.
Mi ilusión está envasada al vacío,
si contigo haría el pack que cierra este ciclo

Alma en pena, trastornos,
Sangré en mi cuaderno.
Son cosquillas en mis tripas cuando sé que me estás viendo,
Cuando se que el sufrimiento lleva a más que la paciencia
No me espero a ser feliz.
No me esperarás, ¿recuerdas?

Hoy quizá me cambie el día,
No lo sé.
Yo me quedaré en la sombra, al amparo del ayer.
Que los crujidos de mi orgullo
no es más que ruido de fondo.
Que si exploto, si me rompo,
olo adornaría mi entorno.

Hoy descubro, el velo, adiós a mi esperanza,
Te recuerdo que aun tengo tus dudas.
Tengo el alfa de tu historia
atascado en la memoria,
con trocitos de cristales que me tientan más que el Prozac
de tus labios

Como que el daño ya está hecho.
Hace años que te extraño sin saberlo,
Y ahora que puedo palparte,
cuanto menos, me duele el deseo.
ahora que quería buscarte, ya dejaste de llamarme,
y no lo entiendo.

martes 8 de septiembre de 2009



Normalmente, cuando se me ocurre algo, siempre hay otra parte de mi que salta y dice: no!

Pero ahora, todo dice: Sí!

No puede ser que en lo único en lo que he estado seguro en toda mi vida, sea mentira...


.Homer J. Simpson.

jueves 27 de agosto de 2009

Círculos concéntricos. Primera parte.

El círculo se estrecha.
Hay sobre mí un pedazo de cielo. Eclipse a la esperanza.
Quedan aun algunos charcos en mis huellas. Agua con aceite de motor. Arcoíris negros por donde he pasado.
El panorama es desolador. Hay barcos encallados en el horizonte y las lunas se esconden tras sus velas. Hay estrellas descosidas de otros cielos, pegadas en mi oscuridad. Sé de dónde vienen, asi que no sirven de consuelo.
Los peces boquean, inconscientes. No hay nada más que respirar aqui. No hay ni pizca de vida, de fertilidad. No como yo la concibo.
Miro al cielo en busca de una brizna de aire, un esbozo de humedad. Agua para esta garganta cuarteada.
Sigo esperando las cenizas, el frío, los llantos y gritos.
Sigo esperando los niños perdidos sin sueños, abortos de mañanas. El semen disperso de hoy.
Cae el ocaso, y el viento. Rugen por dentro. Están del revés. Dan vueltas en círculos.

martes 25 de agosto de 2009

23.301

Las caras asomaban entre la neblina, permanecían allí, se desvanecían. Miraban con atención, me hacían preguntas. Todos me hacían preguntas. ¿Sé quién soy? ¿Me duele en algún sitio?



Sé quién soy, y me duele en todas partes.


Me desvanezco...



Khaled Hosseini.